Verona es Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Su Arena romana y el Teatro Romano revelan siglos de historia, mientras que las Tumbas Escaligeras y los palacios renacentistas muestran una ciudad de extraordinaria riqueza arquitectónica.
El río Adigio atraviesa la ciudad entre las colinas de Torricelle. El histórico Jardín Giusti invita al descanso, y subir a la Torre Lamberti al atardecer para disfrutar de sus vistas panorámicas es una experiencia imprescindible.
La gastronomía veronesa es única: el vino Amarone, el risotto all'Amarone, la pastissada de caval y la pearà, salsa tradicional que acompaña al bollito misto, son sabores auténticos que vale la pena descubrir en una trattoria local.
Descubre qué hacer en Verona: desde la imponente Arena romana hasta la Casa de Julieta y el Castelvecchio. Una ciudad del norte de Italia repleta de arquitectura fascinante y rincones con vistas inolvidables.
Vive Verona a través de espectáculos, conciertos y festivales. Recorre sus calles con visitas guiadas o aprende cocina local: hay mucho más que monumentos por descubrir en esta ciudad única.
Anfiteatro romano que acoge óperas y grandes conciertos.
El famoso balcón del romance trágico de Shakespeare.
Castillo medieval que alberga un destacado museo de arte.
Jardines históricos con una paisajística espectacular.
Evento musical anual con artistas de todo el mundo.
Plaza histórica animada por coloridos mercados locales.
Llegar a Verona es fácil volando al Aeropuerto de Verona Villafranca (VRN). El autobús Verona Airlink conecta el aeropuerto con la estación de Porta Nuova en 15 min por €6.
Para moverse por la ciudad, los autobuses urbanos de ATV cubren toda el área. El centro es muy cómodo a pie, y también hay bicicletas compartidas y taxis disponibles.
Valida el billete al subir al autobús. Compra entradas para la Arena online con antelación. La Verona Card incluye museos y transporte ilimitado. En taxis, redondea la tarifa.
Descubre la gastronomía veronesa con platos como el risotto all'Amarone, la pastissada y un irresistible tiramisú. Los mejores restaurantes de Verona invitan a largas cenas y una vibrante cultura de café.
Para vivir Verona de verdad, visita el Ristorante Greppia y su acogedora atmósfera. La Antica Bottega del Vini ofrece una selección de vinos excepcional. La Taverna di Via Stella abre hasta tarde para cenar sin prisas.
Rincón encantador para disfrutar de la cocina italiana más clásica.
Platos mediterráneos saludables en un ambiente tranquilo y relajado.
Cocina italiana acogedora con una deliciosa propuesta mediterránea.
Las actividades culturales de Verona incluyen la Festa di San Valentino en febrero, imprescindible para parejas, y el animado Carnevale Veronese con desfiles históricos y bailes de máscaras. ¡No te pierdas el Vinitaly si amas el vino!
Descubre la Verona más actual con la Estate Teatrale Veronese, que presenta teatro clásico y contemporáneo en julio-agosto. Disfruta también de la variada oferta musical del Ristori Jazz Season y de múltiples instalaciones artísticas.
Desfiles históricos y bailes de máscaras en febrero.
Celebración del patrón de los enamorados en febrero.
Espectáculos de teatro clásico y contemporáneo en julio-agosto.
Óperas de fama mundial en un anfiteatro romano.
Feria y exposición internacional de vinos celebrada en abril.
Festival anual de jazz con artistas italianos e internacionales.
El ambiente de Romeo y Julieta es completamente real
La Casa de Julieta en Via Cappello es un lugar muy especial. El patio se llena de gente, pero vale la pena. El casco antiguo se recorre perfectamente a pie y tiene muy buena gastronomía: probé el risotto all'Amarone y fue una pasada.
Verona me conquistó por completo
La Arena de Verona es imponente y está increíblemente bien conservada; cuando te paras junto a ella, te das cuenta de verdad de la antigüedad que tiene. Los alrededores de la Piazza Bra son ideales para un paseo al atardecer. Heladerías por todas partes y todas con un nivel excelente.
Una escapada perfecta, cómoda y con mucho por descubrir
Es una ciudad lo suficientemente compacta como para recorrerla a pie en un fin de semana, pero con muchísimo que ver. El Ponte Pietra sobre el río Adigio es precioso, sobre todo con la luz de la tarde. La comida es realmente buena y no resulta cara si te alejas un poco de las plazas principales.
Ópera en la Arena: una experiencia inolvidable
Asistí a una actuación en la Arena de Verona durante el festival de ópera y fue algo difícil de describir. Un anfiteatro romano milenario, cielo abierto, miles de personas... no hay nada igual. Eso sí, conviene comprar las entradas con antelación porque se agotan enseguida.
Una escapada de verano perfecta
Hace calor y hay mucha gente, pero en verano merece totalmente la pena. El centro histórico es precioso: callejuelas estrechas, iglesias antiguas y pequeños cafés escondidos por todas partes. Probé el pandoro de una panadería local cerca de la Piazza delle Erbe y estaba increíblemente esponjoso y mantecoso.
Una parada encantadora en el norte de Italia en invierno
Verona en diciembre es más tranquila y resulta muy bonita con la decoración navideña. Al haber menos turistas que en verano, pasear por las calles del casco antiguo se convierte en algo realmente agradable. El vino caliente del mercado navideño junto a la Piazza dei Signori fue un detalle muy bienvenido.